Hematoma epidural y subdural
La hemorragia puede dar lugar a la formación de una bolsa de sangre entre el cráneo y la capa externa de tejido que cubre el cerebro. Esta bolsa de sangre se denomina hematoma epidural. La bolsa de sangre también se forma entre las capas externas y media del cerebro, denominándose entonces hematoma subdural, en ambos casos puede ser necesario la realización de un procedimiento quirúrgico para su extracción, ya sea craneotomía o drenaje mediante una sonda por un abordaje mínimo.
Los síntomas de un hematoma subdural pueden consistir en dolor de cabeza persistente, somnolencia fluctuante, confusión, alteraciones de la memoria, parálisis en el lado del cuerpo opuesto al hematoma y deterioro del habla o el lenguaje. Se producen también otros síntomas según la ubicación del daño cerebral.
En los lactantes, un hematoma subdural produce a veces un aumento de tamaño de la cabeza (como en la hidrocefalia) ya que el cráneo es blando y flexible. Por lo tanto, en los bebés, la presión intracraneal aumenta menos que en los niños mayores y en los adultos.


