- Inicio
- Cirugía cerebral en Tijuana
Cirugía cerebral en Tijuana
Tumores, aneurismas, hemorragias, hidrocefalia y trauma de cráneo. La cirugía cerebral empieza mucho antes del quirófano: en la lectura cuidadosa de sus estudios.
Qué es la cirugía cerebral y cuándo se indica
La cirugía cerebral agrupa los procedimientos que tratan lesiones dentro del cráneo: tumores, colecciones de sangre, malformaciones vasculares, infecciones y las consecuencias del traumatismo craneoencefálico. Comparten una vía de acceso —habitualmente la craneotomía— pero muy poco más: cada indicación tiene su propio estudio, su técnica y su pronóstico.
La indicación quirúrgica nace de tres cosas que deben coincidir: los síntomas del paciente, la exploración neurológica y lo que muestra la imagen. Cuando esas tres apuntan al mismo sitio, hay caso quirúrgico. Cuando no, lo prudente es estudiar más, no operar antes.
Los padecimientos más comunes
Los cuadros que más llegan a esta consulta son tumores cerebrales —gliomas, meningiomas, metástasis y adenomas de hipófisis—, traumatismos de cráneo con hematomas intracraneales, aneurismas intracraneales y hemorragia subaracnoidea, hidrocefalia en el niño y en el adulto, e infarto cerebral con efecto de masa.
También se atienden neuralgia del trigémino, espasmo hemifacial, parálisis facial, epilepsia con lesión estructural, quiste aracnoideo, absceso cerebral y malformaciones congénitas del sistema nervioso. Cada uno tiene su página propia en la sección de padecimientos.
Cómo se estudia una lesión intracraneal
La resonancia magnética con contraste es el estudio de referencia: define bordes, edema, relación con áreas elocuentes y desplazamiento de estructuras. La tomografía es más rápida y es la que se usa en urgencias y para valorar hueso y sangrado agudo, pero no la sustituye.
Cuando hay sospecha vascular se añade angiotomografía o angiografía cerebral. Y en lesiones cercanas al lenguaje o a la motricidad, la planeación incluye estudiar la ruta de abordaje que menos tejido sano atraviesa. La cirugía empieza en la pantalla, no en la piel.
Qué se hace en quirófano y qué se protege
El abordaje se elige por corredor: pterional, subtemporal, retrosigmoideo, orbitocigomático o transesfenoidal, según dónde esté la lesión y qué estructuras hay en el camino. El microscopio quirúrgico, el aspirador ultrasónico y la coagulación bipolar fina permiten trabajar en un plano de milímetros.
El límite de la resección lo pone la función, no la ambición. Cuando quitar el último milímetro de tumor costaría el habla, la fuerza de una mano o la visión, se prefiere una resección segura más seguimiento o radiocirugía. Esa decisión se conversa antes, no se improvisa dentro.
Qué abarca la cirugía cerebral
Craneotomía
La vía de acceso de casi toda la cirugía intracraneal; el hueso se repone al terminar.
Microcirugía de tumor
Resección de gliomas, metástasis y otros tumores bajo microscopio quirúrgico.
Cirugía vascular
Clipaje de aneurismas y resección de malformaciones arteriovenosas.
Evacuación de hematomas
Hematoma epidural y subdural, agudo por trauma o crónico del adulto mayor.
Derivación por hidrocefalia
Sistema con válvula para desviar el líquido cefalorraquídeo al abdomen.
Cirugía de base de cráneo
Abordajes diseñados para pasar entre pares craneales y grandes vasos.
Neurocirugía funcional
Neuralgia del trigémino, espasmo hemifacial y epilepsia con lesión.
Trauma craneoencefálico
Fracturas hundidas, contusiones y craniectomía descompresiva.
Traiga sus estudios y salga de la duda
Una consulta con su resonancia o su tomografía en la mano vale más que diez búsquedas en internet. Agende por teléfono o por el formulario y le decimos qué se ve, qué significa y qué opciones tiene.