Neurocirugía funcional
Procedimientos dirigidos al dolor facial, al espasmo hemifacial, a la espasticidad y a la epilepsia farmacorresistente.
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La epilepsia se trata con medicamentos y la lleva neurología. El neurocirujano entra en dos escenarios: cuando hay una lesión que causa las crisis y cuando los fármacos no las controlan.
Una crisis convulsiva no es lo mismo que una epilepsia. Una crisis aislada puede deberse a fiebre, alcohol, alteraciones metabólicas o falta de sueño. Se habla de epilepsia cuando hay tendencia a repetir crisis no provocadas, y ese diagnóstico lo establece neurología con historia clínica, electroencefalograma y resonancia.
Hay un momento en que la valoración neuroquirúrgica sí está indicada desde el principio: la primera crisis en un adulto. En ese escenario hay que descartar una lesión estructural —tumor, malformación vascular, cicatriz, lesión postraumática— con resonancia. Cuando existe esa lesión y es la responsable de las crisis, tratarla es tratar la epilepsia.
El segundo escenario es la epilepsia farmacorresistente: crisis que persisten a pesar de dos o más fármacos bien elegidos y a dosis adecuadas. Ahí una parte de los pacientes puede beneficiarse de cirugía, siempre después de un estudio prequirúrgico exhaustivo hecho en equipo con neurología, que incluye vídeo-electroencefalograma y resonancia dirigida.
Los procedimientos que pueden indicarse en este padecimiento. Cuál le corresponde a usted, si es que le corresponde alguno, se decide sobre sus estudios y su exploración.
Procedimientos dirigidos al dolor facial, al espasmo hemifacial, a la espasticidad y a la epilepsia farmacorresistente.
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Extirpación de gliomas, metástasis y otros tumores cerebrales bajo microscopio, con la función neurológica como límite del gesto quirúrgico.
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Resección microquirúrgica de malformaciones arteriovenosas cerebrales, sola o combinada con embolización previa.
Ver el procedimientoPérdida de conocimiento, el peor dolor de cabeza de su vida, debilidad súbita de un lado del cuerpo, dificultad para hablar, convulsión, vómito en proyectil o pérdida del control de esfínteres con dolor de espalda. Acuda a urgencias de inmediato y llame al (664) 104-9153.
Acuda a valoración médica. Una primera crisis en la edad adulta obliga a estudiar la causa con historia clínica, electroencefalograma, análisis y resonancia magnética, precisamente para descartar una lesión estructural tratable. No conviene asumir que fue el estrés o el cansancio sin haberlo estudiado.
No, y de hecho es una minoría. La mayoría se controla bien con medicamento. La cirugía se reserva para pacientes con crisis focales que no responden a dos o más fármacos y en quienes el estudio identifica un foco resecable con riesgo funcional aceptable.
Muchas veces mejoran de forma sustancial, sobre todo cuando la lesión era claramente la responsable. No siempre desaparecen del todo ni permiten suspender el antiepiléptico de inmediato: eso lo decide neurología con el tiempo y con electroencefalogramas de control.
Protéjalo de golpes, retire objetos duros, colóquelo de lado, no le meta nada en la boca y tome el tiempo. Si la crisis dura más de cinco minutos, si se repite sin que recupere la conciencia o si es la primera vez, llame a servicios de emergencia.
Una consulta con su resonancia o su tomografía en la mano vale más que diez búsquedas en internet. Agende por teléfono o por el formulario y le decimos qué se ve, qué significa y qué opciones tiene.