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Cirugía de traumatismo craneoencefálico en Tijuana
Accidente de tránsito, caída o golpe directo. Cuando el trauma deja un hematoma, una fractura hundida o inflamación que no cede, la cirugía se mide en horas, no en días.
La lesión primaria y la que todavía se puede evitar
En un traumatismo craneoencefálico hay dos daños. El primario ocurre en el instante del impacto y ya no se puede modificar. El secundario ocurre en las horas siguientes: hematoma que crece, edema cerebral, presión intracraneal que sube, falta de oxígeno o de flujo sanguíneo. Toda la neurocirugía de trauma existe para evitar ese segundo daño.
Por eso el reloj importa tanto. Un hematoma epidural evacuado a tiempo puede significar una recuperación completa en una persona joven; el mismo hematoma seis horas después, con pupila dilatada, cambia el pronóstico por completo. Ante un golpe en la cabeza con pérdida de conciencia, vómito repetido, confusión o dolor de cabeza que empeora, hay que ir a urgencias, no esperar a ver.
Qué se hace en quirófano
Depende de lo que muestre la tomografía. Un hematoma epidural o subdural agudo con efecto de masa se evacua por craneotomía. Una fractura hundida que comprime el cerebro o que abre la duramadre se eleva y se repara. Una contusión que sangra y crece puede requerir resección. Y cuando el cerebro está tan inflamado que la presión no cede, se hace craniectomía descompresiva: se retira un colgajo óseo amplio y se deja fuera para dar espacio.
Ese hueso no se pierde. Se conserva y se repone en una craneoplastia meses después, cuando la inflamación cedió. El manejo posterior —presión intracraneal, sedación, control de sodio, profilaxis de crisis— se lleva en terapia intensiva junto con el equipo de cuidados críticos.
Qué incluye el procedimiento
Cuándo está indicado
- Hematoma epidural agudo con deterioro neurológico
- Hematoma subdural agudo postraumático
- Fractura de cráneo hundida con compresión o herida abierta
- Contusión cerebral con crecimiento en tomografías seriadas
- Hipertensión intracraneal refractaria al tratamiento médico
- Fístula de líquido cefalorraquídeo postraumática
Técnicas y recursos
- Tomografía de cráneo
- Craneótomo
- Placas y tornillos de titanio
- Monitor de presión intracraneal cuando está indicado
- Prótesis a medida para craneoplastia
- Manejo en terapia intensiva
Preguntas frecuentes sobre cirugía de trauma craneoencefálico
No todos los golpes la necesitan, pero sí la requieren quienes perdieron el conocimiento, vomitaron más de una vez, están confundidos o somnolientos, tienen convulsión, toman anticoagulantes, son mayores de 65 años o tienen dolor de cabeza que empeora. En la duda, vaya a urgencias.
Es retirar temporalmente una parte amplia del cráneo para que el cerebro inflamado tenga a dónde expandirse sin comprimirse contra el hueso. El fragmento se conserva y se repone meses después, cuando la inflamación cedió, en una operación llamada craneoplastia.
Sí. La cirugía trata la lesión que se puede quitar, pero el daño ocurrido en el momento del impacto no se revierte con un bisturí. Problemas de memoria, atención, ánimo o fatiga son frecuentes tras un trauma moderado o grave, y necesitan rehabilitación neurológica.
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